domingo, 28 de outubro de 2007

Lugares da Península - Covadonga (Astúrias - Norte de Espanha)



A Batalha de Covadonga foi a primeira grande vitória das forças militares cristãs na Hispânia, a seguir à invasão árabe em 711.
Uma década depois, provavelmente no Verão de 722, a vitória de Covadonga assegurou a sobrevivência da soberania cristã no Norte da Península Ibérica, e é considerada por muitos autores como o ínicio da Reconquista.

Sete anos depois da invasão árabe, Pelágio das Astúrias
, um nobre descendente dos monarcas visigodos, conseguiu expulsar um governador provincial, Munuza, do distrito das Astúrias, no noroeste da Península. Conseguiu segurar o território contra inúmeras investidas dos Árabes para o recuperar, e depressa estabeleceu o Reino das Astúrias, que viria a transformar-se na região cristã de soberania contra a expansão islâmica.
Pelágio, embora incapaz de conter os Muçulmanos em muitas situações, sobrevivia e dinamizava o movimento para a Reconquista.

Após a vitória de Pelágio, as populações das vilas asturianas emergiam com as suas armas, matando centenas de mouros. Munuza, reconhecendo a derrota, organizou outra força e reuniu os sobreviventes de Covadonga. Mais tarde, iria confrontar Pelágio e o seu exército, agora aumentado, perto de Proaza.
Novamente Pelágio vence, e Munuza morre na batalha.



El valle de Covadonga se encuentra situado al Norte de los Picos de Europa, o sea entre estos y el mar Cantábrico y enclavado dentro del Principado de Asturias.
Al recoger los vientos humedos procedentes del mar recoge una gran cantidad de humedad por cuyo motivo el valle es de un verde intenso, recubierto de praderas y bosques de hoja caduca.
El hecho de estar encajado entre altas montañas y el mar propicia la aparición de nieblas matutinas que se disuelven con el calor del sol, el juego de las nieblas entre el bosque le confiere al valle un aspecto de misterio o quizás de encantamiento como si habitaran en dicho valle las brujas, las meigas o los duendes.



La historia nos cuenta que el ejercito musulman llego hasta estas tierras donde se habían refugiado un puñado de hombres que se negaban a vivir subyugados por el guerrero invasor. Dicen que un puñado de montañeses y cristianos refugiados en estas montañas y capitaneados por Don Pelayo se enfrento al ejercito invasor enviado para aplastar la rebedia de ese reducido grupo de astures.
Las tropas musulmanas que avanzaban por el valle de Covadonga fueron atacadas desde las laderas y las alturas que dominan el valle. En la cabecera del valle y en mitad de una roca vertical hay una cueva donde dicen estaba refugiado Pelayo, desde alli ataco a las tropas sarracenas derrotandolas.
Dicen que las tropas en su retirada se internaron en los Picos de Europa a traves de los Lagos de Covadonga, llegando al Cares, siendo diezmados poco a poco perdidos en esas abruptas montañas.




En la cueva donde cuenta la leyenda que se refugio Don Pelayo hay una pequeña ermita que acoje a la Virgen de Covadonga, una cascada surge de dicha cueva y cae directamente en una gran poza.
Junto a la ermita y sobre una pequeña colina que preside el valle se alza el Santuario de Covadonga, construido con una vistosa piedra rojiza que contrasta con el verde de sus praderas y bosques. Por las mañanas, cuando la niebla cubre el valle de Covadonga y los duendes juegan en el bosque, es fácil ver el Santuario de Covadonga flotando sobre la niebla, como si estuviera construido sobre el aire.



Para rememorar aquella historia el Parque Nacional de los Picos de Europa ha señalizado un sendero que enlaza los Lagos de Covadonga con el Desfiladero del río Cares, parece que sigue el recorrido original que hizo el grueso del ejercito musulman en su retirada y atraviesa bellos parajes saliendo a medio camino entre Poncebos y Cain.




sábado, 27 de outubro de 2007

Bertolt Brecht (8) - Esse Desemprego


Meus senhores,
é mesmo um problema
Esse desemprego!
Com satisfação acolhemos
Toda a oportunidade
De discutir a questão.
Quando queiram os senhores!
A todo o momento!
Pois o desemprego é para o povo
Um enfraquecimento.


Para nós é inexplicável
Tanto desemprego.
Algo realmente lamentável
Que só traz desassossego.
Mas não se deve na verdade
Dizer que é inexplicável
Pois pode ser fatal,
Dificilmente nos pode trazer
A confiança das massas
Para nós imprescindível.


É preciso que nos deixem trabalhar
Pois seria mais que temível
Permitir ao caos vencer
Num tempo tão pouco esclarecido!
Algo assim não se pode conceber
Como esse desemprego!
Só nos pode convir
Esta opinião: o problema,
Assim como veio, deve sumir.
Mas a questão é esta: o nosso desemprego
Não será solucionado
Enquanto os senhores não
Ficarem desempregados!


(Bertolt Brecht)

Bertolt Brecht (6) - Máscara do Mal


Na minha parede
há uma escultura
de madeira japonesa
Máscara de um demónio mau,
coberta de esmalte dourado.
Compreensivo, observo
As veias dilatadas da fronte,
indicando
Como é cansativo ser mal.


(Bertolt Brecht)

sexta-feira, 26 de outubro de 2007

Bertolt Brecht (5) - Privatizado

Privatizaram a sua vida,
o seu trabalho,
a sua hora de amar
e o seu direito de pensar.
É da empresa privada
o seu passo em frente,
o seu pão
e o seu salário.

E agora,
não contentes,
querem privatizar
o conhecimento,
a sabedoria,
o pensamento,
que só à Humanidade pertencem.

(Bertolt Brecht)
(Foto: A. Viana d'Almeida)

Bertolt Brecht (4) - Sobre a Violência



A corrente impetuosa
é chamada de violenta,
Mas ao leito do rio que a contém
Ninguém chama de violento.


A tempestade que faz dobrar as bétulas
É tida como violenta.
E a tempestade que faz dobrar
Os dorsos dos operários na rua?


(Bertolt Brecht)

domingo, 21 de outubro de 2007

Pintores da Península - Espanha - Diego Velázquez (1599-1660)

1 - A Rendição de Breda







2 - Velha Senhora Frigindo Ovos







3 - As Meninas







4 - O Vendedor de Água de Sevilha







5 - O Triunfo de Baco (Os Bêbedos)







6 - Papa Inocêncio X


Diego Velázquez

Pintor español, máximo representante de la pintura barroca española.
Nació en Sevilla el 6 de junio de 1599.
Procedente de una familia burguesa sevillana, fue el mayor de seis hermanos.
Entre 1611 y 1617 el joven Velázquez trabajó como aprendiz en el taller del que sería su futuro suegro, Francisco Pacheco, pintor manierista y autor de un importante tratado titulado El arte de la pintura (1649).

Durante sus años de aprendizaje, Velázquez aprendió el naturalismo tenebrista imperante en su época, derivado del realismo italiano y del flamenco.
Las obras más tempranas de Velázquez, realizadas entre los años 1617 y 1623, pueden dividirse en tres categorías, el bodegón (objetos de uso cotidiano combinados con naturalezas muertas), retratos y escenas religiosas.

Muchas de sus primeras obras tienen un marcado acento naturalista, como La comida (c. 1617, Museo del Ermitage, San Petersburgo), bodegón que puede considerarse como la primera obra independiente del maestro.
En sus bodegones, como El Aguador de Sevilla (c. 1619-1620, Aspley House, Londres) los magistrales efectos de luz y sombra, así como la directa observación del natural, llevan a relacionarlo inevitablemente con Caravaggio.

Para sus pinturas religiosas utilizó modelos extraídos de las calles de Sevilla, tal y como Pacheco afirma en su biografía sobre Velázquez. En La Adoración de los Magos (1619, Museo del Prado, Madrid) las figuras bíblicas son, por ejemplo, retratos de miembros de su familia incluido su propio autorretrato.

Velázquez fue también un pintor conocido en los círculos intelectuales de Sevilla, uno de los cuales, la Academia de Artes, fue dirigida de manera informal por Pacheco. En dichos encuentros, tuvo la ocasión de conocer a personalidades de su tiempo como el gran poeta Luis de Góngora y Argote (cuyo retrato, ejecutado en el año 1622 se encuentra en el Museum of Fine Arts Boston).

Esos contactos fueron importantes para las obras posteriores de Velázquez sobre temas mitológicos o clásicos. En el año 1621 Velázquez realizó su primer viaje a Madrid (tal y como Pacheco nos dice) para, presumiblemente, conocer en persona las colecciones reales y probablemente para buscar, sin éxito en esta ocasión, un puesto como pintor de corte.

Sin embargo, en el año 1623 regresó a la capital para pintar un retrato del rey Felipe IV (1623, Museo del Prado) y el monarca le nombró su pintor de cámara. Este lienzo fue el primero de una serie de retratos soberbios y directos, no sólo del rey, sino también de la familia real y otros miembros de la corte, ya que realmente, su principal ocupación en la corte era la de retratar, aunque también abordó temas mitológicos como El triunfo de Baco, popularmente llamado, Los borrachos (1628-1629, Museo del Prado). Esta escena de bacanal en un paisaje abierto, en la que el dios del vino bebe junto a los borrachos, atestigua el interés del artista por el realismo.

En el año 1628 Petrus Paulus Rubens llegó a la corte de Madrid en misión diplomática y entre los pocos pintores con los que trabó amistad estaba Velázquez. Aunque el gran maestro flamenco no causó un decisivo impacto sobre la obra del pintor, sus conversaciones le impulsaron a visitar las colecciones de arte en Italia que tanto admiraba Rubens.

En agosto de 1629 Velázquez abandonó Barcelona rumbo a Génova y pasó dos años viajando por Italia. De Génova se dirigió a Milán, Venecia, Florencia y Roma, regresó a España desde Nápoles en enero de 1631.

En el transcurso de este viaje estudió de cerca el arte del renacimiento y de la pintura italiana de su tiempo. Algunas de las obras realizadas durante sus viajes dan muestra de la asimilación de estos estilos, un ejemplo representativo es su La túnica de José (1639, Monasterio de El Escorial, Madrid) y La fragua de Vulcano (1630, Museo del Prado), que combinan los efectos escultóricos miguelangelescos con el claroscuro de maestros italianos tales como Guercino y Giovanni Lanfranco.

De vuelta a España, Velázquez reanudó sus encargos como retratista de corte con la obra Príncipe Baltasar Carlos con un enano (1631, Museum of Fine Arts, Boston) imagen conmovedora del príncipe, quien moriría antes de alcanzar la mayoría de edad. Desde la década de 1630 poco se conoce acerca de la vida personal del artista a pesar de que su ascenso en círculos cortesanos está bien documentado.

En el año 1634 Velázquez llevó a cabo el programa decorativo del Salón de Reinos en el nuevo palacio del Buen Retiro. Constaba de 12 escenas de batallas, junto a retratos ecuestres en los que las tropas españolas habían resultado victoriosas.

En esta obra no sólo intervino Velázquez, sino otros artistas de prestigio. Velázquez incluyó en este ciclo de batallas el cuadro titulado Las lanzas o La rendición de Breda (1634, Museo del Prado) que retrata al general español Spínola, después de sitiar las ciudades del norte en el año 1625, recibiendo las llaves de la ciudad de manos del gobernador. La delicadeza en la asombrosa manera de ejecución la convierte, como obra individual, en una de las composiciones históricas más célebres del arte barroco español.

Hacia 1640 pinta los retratos de caza de la familia real para la Torre de la Parada, un pabellón de caza cerca de Madrid. Perteneciente a la década de los últimos años de 1630 y principios de 1640 son los famosos retratos de enanos de corte que reflejan el respeto y la simpatía con que eran tratados en palacio.

Velázquez pintó pocos cuadros religiosos, entre ellos destacan el Crucificado (c. 1632), La coronación de la Virgen (c. 1641) y San Antonio Abad y san Pablo primer ermitaño (c. 1634), todos ellos en el Museo del Prado.
Durante los últimos años de su vida, Velázquez trabajó no sólo como pintor de corte sino también como responsable de la decoración de muchas de las nuevas salas de los palacios reales.

En el año 1649 regresó de nuevo a Italia, en esta ocasión para adquirir obras de arte para la colección del rey. Durante su estancia en Roma (1649-1650) pintó el magnífico retrato de Juan de Pareja (Metropolitan Museum of Art, Nueva York) así como el inquietante y profundo retrato del Papa Inocencio X (Galería Doria-Pamphili, Roma), recientemente exhibido en Madrid.

Al poco tiempo fue admitido como miembro en la Academia de San Lucas de Roma. Su elegante Venus del espejo (National Gallery, Londres) data probablemente de esta época. Las obras clave de las dos últimas décadas de la vida de Velázquez son Las hilanderas o La fábula de Aracné (1644-1648, Museo del Prado) composición sofisticada de compleja simbología mitológica, y una de las obras maestras de la pintura española Las Meninas o La familia de Felipe IV (1656, Museo del Prado), que constituye un imponente retrato de grupo de la familia real con el propio artista incluido en la escena.

Velázquez continuó trabajando para el rey Felipe IV, como pintor, cortesano y fiel amigo hasta su muerte acaecida en Madrid el 6 de agosto de 1660. Su obra fue conocida y ejerció una importante influencia en el siglo XIX, cuando el Museo del Prado la expuso en sus salas.

Uma cruz no Sul de Angola (Vestígios de Portugal Antigo)



Na costa sul-angolana,
mesmo à beirinha do deserto profundo,
ao correr de planuras infindas,
semeadas aqui e ali
de penedias enegrecidas,
bruscas, carcomidas e cortantes,
por entre tufos de verdes requeimados,
e de mares azuis translúcidos,
e de espumas salgadas
a cobrirem o fulvo do areal,
de repente,
encravada no tempo e na História,
uma cruz de Cristo,
simplesmente uma cruz.


Indiferente aos séculos,
aos sacrifícios,
às mortandades,
aos desenganos,
às cobiças,
aos logros,
ao passo cadenciado e viril
dos batalhões imperiais
ao silvo lacerante e cruel
dos projécteis das emboscadas,
à palavra trémula e já extinta
de políticos antigos e distantes,
simplesmente, vejam lá,
uma cruz.


Uma cruz de braços abertos
ao oceano cálido
que foi em tempos
das caravelas
e dos sonhos,
uma cruz surda e muda,
albergando em si,
no silêncio geométrico
das suas linhas
definitivas e breves,
uns restos trágicos,
dolorosos,
inúteis,
do Portugal Antigo.

(As fotos são de Okawa Ryuko, de quem já se tem falado aqui. Recomenda-se vivamente uma visita ao seu blogue - Angola: Huíla Namibe Kunene Luanda -, que apresenta centenas de imagens impressivas e apaixonadas de Angola. Sobretudo do Sul, o paraíso terrestre).

Rosa de Hiroshima (Ney Matogrosso)

Rosa de Hiroshima

Pensem nas crianças
Mudas telepáticas
Pensem nas meninas
Cegas inexactas
Pensem nas mulheres
Rotas alteradas
Pensem nas feridas
Como rosas cálidas

Mas, oh, não se esqueçam
Da rosa da rosa
Da rosa de Hiroshima
A rosa hereditária
A rosa radioactiva
Estúpida e inválida
A rosa com cirrose
A anti-rosa atómica
Sem cor sem perfume
Sem rosa, sem nada.

sábado, 13 de outubro de 2007

O Menino da Sua Mãe (Fernando Pessoa)


No plaino abandonado
Que a morna brisa aquece,
De balas trespassado
- Duas, de lado a lado-,
Jaz morto, e arrefece.


Raia-lhe a farda o sangue.
De braços estendidos,
Alvo, louro, exangue,
Fita com olhar langue
E cego os céus perdidos.


Tão jovem! Que jovem era!
(agora que idade tem?)
Filho único, a mãe lhe dera
Um nome e o mantivera:
«O menino da sua mãe.»


Caiu-lhe da algibeira
A cigarreira breve.
Dera-lhe a mãe. Está inteira
E boa a cigarreira.
Ele é que já não serve.


De outra algibeira, alada
Ponta a roçar o solo,
A brancura embainhada
De um lenço… deu-lho a criada
Velha que o trouxe ao colo.


Lá longe, em casa, há a prece:
“Que volte cedo, e bem!”
(Malhas que o Império tece!)
Jaz morto e apodrece
O menino da sua mãe.


Pintores da Península - Portugal - José Malhoa (1855-1933)

1 - Praia das Maçãs (1918)








2 - O Fado (1910)







3 - Clara (1918)







4 - Os Bêbedos (1907)


Malhoa, de seu verdadeiro nome José Victal Branco Malhoa, nasceu numa família de agricultores, nas Caldas da Rainha. Cedo evidenciou qualidades artísticas; e assim, muito novo, seguiu para Lisboa para aprender o ofício de entalhador na Escola de Belas-Artes. Contudo, por indicação do artista Leandro de Sousa Braga, o irmão inscreve-o na Real Academia de Belas-Artes em Outubro de 1867. Aqui haveria de prosseguir estudos durante 8 anos, obtendo as melhores classificações.

Na Academia, foi aluno do mestre romântico Tomás da Anunciação, que o iniciou na pintura de paisagem – a grande paixão da sua vida –, de Miguel Ângelo Lupi e de José Simões de Almeida, entre outros. Ainda estudante, passava as tardes a desenhar os arredores de Lisboa, sobretudo a Tapada da Ajuda e Campolide. Assim que acaba o curso, decide concorrer a pensionista do Estado com o fim de ir estudar para fora. Mas não é admitido (só realizará a primeira viagem a Paris em 1906). Decide então empregar-se na loja de confecções do irmão, onde ficará três anos.

É desta época a obra Seara Invadida (1881), que envia a uma exposição em Madrid, onde obtém o melhor acolhimento. Entusiasmado, e apesar de ter entretanto casado, Malhoa decide deixar a loja do irmão e consagrar-se inteiramente ao ofício de pintor. Ainda antes de 1885 chegam as primeiras encomendas artísticas: um tecto para o Real Conservatório (A Fama Coroando Euterpe) e outro para o Supremo Tribunal de Justiça (A Lei) são alguns exemplos.

Nesse ano, o pintor Silva Porto regressa a Lisboa, vindo de França, onde fora aluno de Daubigny, e recebe na Academia a cadeira de Pintura de Paisagem, que entretanto tinha vagado. À sua volta, na Cervejaria do Leão, em Lisboa, reúne-se em breve um grupo de artistas dos quais Malhoa faz parte. Esta tertúlia, o Grupo do Leão, que discutia temas relativos à prática artística, influenciou decisivamente a opção de Malhoa pela pintura de ar livre. O Paul da Outra Banda, pintado ainda em 1885, é desta um bom exemplo.

Pouco tempo depois, adquire casa de Verão em Figueiró dos Vinhos. É aqui que descobre os temas populares que sempre o encantarão ao longo da vida. Procissões, cenas campestres, camponesas saudáveis e garridas, animais que pastam, pontuam uma pintura que se vai dedicar a transmitir uma imagem do Portugal sentimental e bucólico que outros tratarão na literatura.
Trata-se de pintura naturalista; mas de um naturalismo sem maniqueísmo nem luta de classes, mais próximo de A Cidade e as Serras que de O Germinal – mais próximo do Portugal atrasado desse tempo que da Inglaterra ou da França já industrializadas. Diogo de Macedo, historiador que se debruçou sobre a sua obra, chama-lhe um «historiador da vida rústica de Portugal».

(Fonte: Luísa Soares de Oliveira, in ArtLink)

Lugares da Península - Cáceres, Espanha, Jóia Medieval Suspensa no Tempo











































































































































































































































Cáceres, capital da província homónima, é uma cidade espanhola situada na zona central da antiga província romana da Lusitânia, na Comunidade Autónoma da Extremadura, com 91.606 habitantes (censo municipal de 1 de Janeiro de 2007).
É a maior e mais povoada cidade da província, contando com 21,58% da população da mesma.
Foi declarada em 1986 Património da Humanidade pela UNESCO, já que possui um dos conjuntos urbanos da Idade Média e do Renascimento mais completos do mundo. Destaca-se por ser a sede de um dos campus com que conta a Universidade da Extremadura e pela sua dinâmica vida cultural no conjunto da Comunidade Autónoma.

O coração da urbe, conhecido como Cidade Monumental, exibe no interior das muralhas tesouros arquitectónicos como a Igreja de Santa Maria (do século XV, em estilo gótico), a bela Casa de los Golfines de Abajo (século XVI), o Museu Provincial, alojado num palacete do século XVI construído sobre uma cisterna árabe do século XII, e a elegante Torre de las Cigüeñas (Torre das Cegonhas), entre muitas outras mansões e igrejas.

A leste de Cáceres e aninhada num vale profundo e arborizado, a vila de Guadalupe cresceu em volta do seu grande mosteiro, fundado em 1340, onde se encontra a famosa imagem da Virgem de Guadalupe.

A província de Cáceres oferece outras vilas e cidades dignas de interesse, como Alcântara (com uma magnífica ponte romana), Coria (de muralhas bem conservadas e uma imponente catedral gótico-renascentista) ou Plasencia (com duas catedrais e uma encantadora parte antiga), mas as belezas naturais da região não lhes ficam atrás.

No vale do rio Tejo, o Parque Natural de Monfragüe gaba-se de possuir as mais espectaculares colónias de aves de rapina de Espanha, enquanto as serras de Las Hurdes, durante muito tempo uma zona remota e de extrema pobreza, são agora procuradas pelas suas aldeias pitorescas, gastronomia tradicional e um cenário de beleza austera.
Igualmente cheias de encanto rural são as aldeolas aninhadas entre olivais e pomares da Sierra de Gata, com as ruínas de várias fortalezas medievais nas vertentes mais elevadas.

quinta-feira, 11 de outubro de 2007

(Carlos Drummond de Andrade) - Ainda Que Mal


Ainda que mal pergunte,
ainda que mal respondas;
ainda que mal te entenda,

ainda que mal repitas;

ainda que mal insista,
ainda que mal desculpes;
ainda que mal me exprima,

ainda que mal me julgues;

ainda que mal me mostre,
ainda que mal me vejas;
ainda que mal te encare,
ainda que mal te furtes;

ainda que mal te siga,
ainda que mal te voltes;
ainda que mal te ame,
ainda que mal o saibas;

ainda que mal te agarre,
ainda que mal te mates;
ainda assim te pergunto
e me queimando em teu seio,
me salvo e me dano: amor.

(Carlos Drummond de Andrade)